La uña encarnada, uña enterrada u onicocriptosis es una patología muy frecuente en consulta. Se produce cuando la uña (lámina ungueal) se introduce en los tejidos laterales del dedo (tejido periungueal) y provoca dolor, inflamación e incluso infección.
Causas de las uñas encarnadas
- Mal corte de la uña. Cortar los bordes de forma redondeada o dejar la uña demasiado corta. Las uñas hay que cortarlas siempre rectas: así no quedan picos que dañen los tejidos de alrededor.
- Calzado inadecuado. El calzado demasiado estrecho o de punta favorece que la uña se clave.
- Malformaciones hereditarias de las uñas: uñas en forma de teja, demasiado curvas…
- Enfermedades de la uña, como los hongos (onicomicosis), que la engrosan y pueden hacer que se clave.
- Traumatismos.
Tratamiento de las uñas encarnadas
Los tratamientos conservadores están indicados en los casos más leves: el podólogo elimina la porción de uña que se clava y con ello el dolor. A veces es un problema puntual, causado por un mal corte o un golpe, y con este tratamiento y unas pautas de corte correcto se soluciona. Lo hacemos en la quiropodia.
Pero cuando el dolor persiste y se repite (hay que ir cada mes al podólogo para quitar la parte de uña que se clava), está indicado el tratamiento quirúrgico: la cirugía ungueal.
¿En qué consiste la cirugía ungueal?
Con anestesia local en el dedo, se elimina (exéresis) la porción de uña que se clava hasta la matriz ungueal, y se quema la matriz de esa zona para que la uña no vuelva a crecer por ahí. La uña queda un poco más estrecha y el problema desaparece por completo.
Es una cirugía ambulatoria: el paciente sale andando. No es una intervención agresiva, es indolora y no necesita puntos, por lo que no deja cicatriz. El postoperatorio es cómodo y breve. Más información en cirugía del pie.
Entrevista sobre la uña encarnada
La cirugía ungueal, paso a paso












