¿Sabías que el pie puede crecer hasta 1 cm durante el embarazo?
Seguro que has oído muchas veces que a las embarazadas se les hinchan los pies y los zapatos les aprietan. Se debe al aumento del tamaño del pie, aunque muchas embarazadas apenas lo notan y, en algunos casos, el pie incluso mengua.

Un artículo publicado en la revista American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation explica los cambios que se producen en el pie de la embarazada. En 6 de cada 10 mujeres el pie aumenta de tamaño, y el cambio parece mayor en el primer embarazo. Las variaciones fueron desde 4 mm de reducción en la longitud del pie hasta 10 mm (1 cm) de aumento, aunque lo más habitual es que crezca entre 2 y 4 mm, lo que puede suponer entre media y una talla más de zapato.
Los investigadores vieron además que en muchas mujeres cambia la altura del arco plantar, que en la mayoría de los casos desciende.
¿Por qué ocurre?
Por el aumento de peso, por los cambios en la forma de caminar y por el aumento de una hormona llamada relaxina que, como su nombre indica, relaja los ligamentos y los hace más elásticos y móviles para preparar el cuerpo para el parto.
Al ser el cuerpo más laxo, también lo son los ligamentos del pie: baja la altura del arco plantar (el pie se aplana) y, por tanto, el pie aumenta de tamaño.
Estos cambios en los arcos del pie pueden provocar algunos trastornos musculoesqueléticos, porque el peso se reparte y se carga de otro modo. En muchos casos el pie vuelve a su posición original meses después del parto, pero en otros no. Ante cualquier duda, lo ideal es consultar con un podólogo para que haga un estudio de la pisada por si hicieran falta plantillas de descarga.
Para las piernas cansadas
Para las piernas cansadas en general, y en el embarazo en particular, recomendamos Emo Cold, una crema desfatigante que se aplica en pies y piernas de abajo arriba para favorecer la circulación y el drenaje linfático. Para un mayor efecto frío, guárdala en la nevera.