Podología infantil
La vuelta al cole pide un calzado que deje libertad de movimiento, sea elástico y tenga espacio para que el pie se desarrolle de forma natural.
El calzado respetuoso (o barefoot) se distingue por su suela fina y a la misma altura en talón y puntera (drop cero), su horma ancha para los dedos y sus materiales flexibles.
Es el calzado diseñado para interferir lo mínimo con el desarrollo y el movimiento natural del pie: imita la experiencia de caminar descalzo, pero protege del terreno.
En los niños es fundamental, porque sus pies están formados por cartílago en desarrollo: un zapato rígido o estrecho deforma la pisada y condiciona su postura. En los adultos ayuda a recuperar la movilidad natural de la musculatura del pie y a prevenir problemas como juanetes, fascitis plantar o metatarsalgias causadas por el calzado convencional.
Respeta la forma real del pie, en abanico, sin estrecharse en la punta. Los dedos se mueven y se expanden con libertad, se evitan deformaciones como el hallux valgus y el apoyo es estable.
La suela tiene el mismo grosor en el talón que en la puntera, sin tacón. Mantiene neutra la postura de la columna y la pelvis y reparte el peso de forma uniforme.
Se dobla con facilidad en todas las direcciones y suele medir entre 3 y 5 mm. Deja libertad a las articulaciones y permite sentir el suelo, lo que fortalece la musculatura del pie.
Sin puente ni arcos artificiales, y con el contrafuerte blando. Así el propio pie trabaja para sostener su arco natural en lugar de depender de un soporte rígido.
El calzado respetuoso necesita un margen extra, de 0,8 a 1,2 cm, para que los dedos no choquen al caminar. En niños suele recomendarse 1 cm, para dejar sitio al crecimiento.
1
Pon un folio en el suelo, pegado a una pared lisa.
2
De pie y cargando todo el peso, mejor al final del día, cuando los pies están más dilatados.
3
Haz una marca justo donde llega el dedo más largo (no siempre es el gordo).
4
Mide en línea recta desde el borde del folio (donde estaba el talón) hasta la marca.
5
Es normal que un pie sea algo más largo: usa siempre la medida del mayor.
Suma la holgura a la longitud de tu pie y busca la talla europea aproximada. Cada marca de calzado respetuoso tiene su propia tabla con la longitud interior de la plantilla: consúltala siempre antes de comprar.
| Pie + holgura | Talla niños | Pie + holgura | Talla adultos |
|---|---|---|---|
| 11,5–12,0 cm | 19 | 23,5–24,0 cm | 37 |
| 12,8–13,3 cm | 21 | 24,8–25,3 cm | 39 |
| 14,1–14,7 cm | 23 | 26,1–26,7 cm | 41 |
| 15,4–16,0 cm | 25 | 27,4–28,0 cm | 43 |
| 16,7–17,3 cm | 27 | 28,7–29,3 cm | 45 |
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